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Guía Íntima

Guía Íntima

Un espacio educativo pensado para ayudarte a conocerte mejor, entender tu propio bienestar y explorar tu identidad personal con calma y claridad.

Vulva

Te enseñaron a esconderlo,
pero nunca a comprenderlo.

Mírate frente al espejo.
Descubre tu vulva sin miedo y sin vergüenza.
Observa tus labios, tu clítoris, la entrada vaginal y cada parte que forma tu intimidad.

No existe una única forma de sentir placer.
Cada cuerpo es distinto, y conocerte también forma parte de cuidarte.

Tu bienestar íntimo empieza
cuando el conocimiento se convierte en conexión, confianza y comunicación.

Sistema reproductor femenino
Punto G

Tu Punto G
no es un interruptor ni un destino.

Es una zona de la pared anterior de la vagina, a unos centímetros de la entrada, que en muchas mujeres responde de forma especial.

Para descubrirlo no hay prisa. Empieza cuando estés relajada y con tiempo. Explora con un dedo, con la palma hacia arriba, buscando una textura ligeramente distinta.

No todas las personas lo sienten igual, y no pasa nada si un día no aparece. Conocerlo es un proceso, no un examen.

Lo importante no es llegar,
es aprender a escuchar lo que tu cuerpo te dice por el camino.

Zonas erógenas femeninas

El mapa del tesoro

Tu piel entera es un mapa, y en él hay tesoros escondidos esperando a ser descubiertos. No todos están donde imaginas.

Algunos se esconden en la nuca, otros en el interior de los muslos, detrás de las orejas o en la parte baja de la espalda... cada cuerpo guarda su propia geografía secreta.

Conviértete en exploradora de ti misma. Recórrete sin prisa, como quien sigue un mapa sin saber del todo dónde está la equis. Cambia el ritmo, la presión, la temperatura, y presta atención a esas señales donde el cuerpo responde, se enciende, se estremece.

Cada tesoro que encuentres es tuyo,
y cuanto mejor conozcas tu mapa, más fácil será guiar a alguien hacia él.

Autoconocimiento femenino

El placer de conocerte

Cierra los ojos. No hay prisa, no hay nadie esperando, solo tú y el tiempo que decidas regalarte.

Empieza despacio, con una caricia que apenas roza, la que hace que la piel se erice antes incluso de llegar. Siente cómo, a medida que tus dedos recorren tu cuerpo, este se estremece, cómo el corazón se acelera y la respiración se vuelve más honda, más lenta, más tuya.

No busques un final. Busca el instante. Aprende a reconocer ese punto en que el cuerpo pide más, y quédate ahí, escuchándolo.

La masturbación no es un atajo,
es una conversación contigo misma, una forma de saber qué te enciende para poder, algún día, susurrárselo a alguien.

Estés sola o acompañada, este placer es tuyo,
y conocerlo es una de las formas más bonitas de quererte.

Sistema reproductor masculino

Te enseñaron a reprimirlo,
a ocultarlo o a convertirlo en una broma.
Pero casi nunca a entenderlo.

Conócete sin presión, sin expectativas y sin vergüenza. Explora tu cuerpo con calma, descubre qué sensaciones te relajan, qué zonas responden al tacto, a la respiración, al ritmo o a la conexión contigo mismo.

El placer masculino no es solo rapidez ni descarga.
También puede ser presencia, sensibilidad, emoción y bienestar.

Tu bienestar íntimo empieza
cuando dejas de actuar como "deberías" y empiezas a escucharte de verdad.

Punto P masculino

Tu Punto P
es uno de los grandes desconocidos.

La próstata es una glándula situada entre la vejiga y el recto, y para muchos hombres es una zona profundamente sensible y placentera cuando se estimula con calma y cuidado.

Explorarla no tiene nada que ver con la orientación ni con etiquetas. Tiene que ver con conocerte y con atreverte a descubrir todo lo que tu cuerpo puede sentir.

La clave está en la relajación, la higiene, la lubricación y la paciencia. Sin prisa, sin presión, escuchando lo que el cuerpo pide.

Porque conocerte por completo
también es una forma de libertad.

Zonas erógenas masculinas

El mapa del tesoro

El cuerpo del hombre también es un mapa lleno de tesoros, y casi nadie te enseñó a buscarlos más allá de lo evidente.

La nuca, el cuello, los pezones, el interior de los muslos, la parte baja de la espalda, el periné... cada rincón guarda una sensación distinta esperando a ser descubierta.

Conviértete en explorador de ti mismo. Recórrete sin prisa, cambia el ritmo y la presión, y atiende a esas señales donde la piel se eriza y la respiración cambia.

Cada tesoro que encuentres es tuyo,
y cuanto mejor conozcas tu mapa, más fácil será guiar a alguien hacia él.

Autoconocimiento masculino

El placer de conocerte

Cierra los ojos. No hay prisa, no hay nadie esperando, solo tú y el tiempo que decidas regalarte.

Empieza despacio, con una caricia que apenas roza, la que hace que la piel se erice antes incluso de llegar. Siente cómo, a medida que tus manos recorren tu cuerpo, este se estremece, cómo el corazón se acelera y la respiración se vuelve más honda, más lenta, más tuya.

No busques un final. Busca el instante. Aprende a reconocer ese punto en que el cuerpo pide más, y quédate ahí, escuchándolo.

La masturbación no es un atajo,
es una conversación contigo mismo, una forma de saber qué te enciende para poder, algún día, compartirlo.

Estés solo o acompañado, este placer es tuyo,
y conocerlo es una de las formas más bonitas de quererte.

Conexión sin etiquetas

El amor no tiene una sola forma de sentirse.

Durante demasiado tiempo se nos dijo cómo debíamos amar, desear y expresarnos. Pero el placer y la conexión no entienden de etiquetas, géneros ni expectativas ajenas.

Explora tu cuerpo y el de tu persona amada desde la calma, la curiosidad y el respeto mutuo. Descubre qué sensaciones generan presencia, qué crea confianza, qué despierta bienestar real entre las personas.

Porque el placer más profundo nace cuando dos personas se encuentran desde la libertad, no desde el deber.

Conexión. Diversidad. Placer sin límites impuestos.

El arte de compartir

Conocer tu propio cuerpo es el primer paso. El segundo, y quizá el más bonito, es aprender a compartirlo.

No hay mapa más excitante que el que se dibuja a dos manos. Tómate el tiempo de descubrir al otro como te descubriste a ti: sin prisa, con curiosidad, atento a cada estremecimiento, a cada cambio en la respiración.

Habla. Pregunta. Susurra lo que te gusta y escucha lo que el otro desea. La comunicación no rompe la magia, la multiplica.

Porque la intimidad compartida no es solo física:
es escucha, es confianza,
es atreverse a mostrar quién eres de verdad sin miedo al juicio.

El ciclo menstrual, fase a fase

De media dura en torno a 28 días (es normal entre 21 y 35) y tiene cuatro fases. Ni todos los cuerpos ni todos los meses son iguales: esto es una guía general.

Fase 01 · Días ~1-5

Menstruación

El cuerpo desprende el revestimiento del útero. Es habitual notar cansancio o molestias; date descanso. El calor, la hidratación y el movimiento suave ayudan.

Fase 02 · Días ~1-13

Fase folicular

Sube el estrógeno y, con él, la energía y el ánimo. Muchas personas se sienten más despiertas, sociables y con ganas de hacer cosas.

Fase 03 · Día ~14

Ovulación

Se libera el óvulo: máximo de fertilidad y, para muchas personas, también de deseo. Si no buscas embarazo, recuerda la protección.

Fase 04 · Días ~15-28

Fase lútea

Sube la progesterona. En los días previos a la regla pueden aparecer cambios de humor, sensibilidad o molestias (el SPM). Bajar el ritmo ayuda.

La inflamación a lo largo del ciclo

Tu cuerpo no está igual todos los días del mes. La inflamación tiende a subir durante la regla y a bajar hacia la mitad del ciclo; eso influye en cómo te sientes.

Comparativa anatómica del útero en calma frente a inflamado, con la gráfica del nivel de inflamación a lo largo del ciclo menstrual (menstruación, fase folicular, ovulación y fase lútea).

Comparativa del útero en calma y en inflamación. Patrón general orientativo, no un valor médico exacto: cuando la inflamación es más alta (durante la regla) puedes notar más hinchazón, cansancio o sensibilidad. Toca la imagen para ampliarla. Cada cuerpo es distinto.

Menopausia: otra etapa para disfrutar

Llega de media en torno a los 51 años (se confirma tras 12 meses sin regla) y la transición puede empezar años antes. Es un cambio, no un final: el placer y la sexualidad siguen siendo tuyos.

Bajan los estrógenos y pueden aparecer sofocos, sudores nocturnos, cambios de humor, insomnio o sequedad vaginal. La sequedad puede hacer que las relaciones resulten menos cómodas, pero tiene solución fácil: lubricantes e hidratantes íntimos ayudan muchísimo, y mantener actividad sexual favorece la salud de la zona.

El deseo puede cambiar, pero las mujeres de 50 y de 70 tienen todo el derecho a una vida sexual plena. Muchas la viven incluso con más libertad. Si los síntomas te afectan, hay tratamientos (incluida la terapia hormonal en algunos casos): habla con tu ginecólogo o médico.

¿Sequedad que te corta el rollo? Un buen lubricante o hidratante íntimo lo cambia todo. Elígelo con calma y te llega a casa con total discreción.

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Conoce tu cuerpo

Explorarte no es un tabú: es la mejor forma de saber qué es normal en ti y de detectar a tiempo cuando algo no lo es.

Anímate a conocerte con tus propios dedos: aprende a notar tu vulva, tu entrada vaginal y tu cuello del útero, cómo cambian a lo largo del ciclo. Cuanto mejor conozcas tu cuerpo, antes notarás si aparece algo distinto (bultos, molestias, cambios en el flujo) y podrás consultarlo a tiempo.

Importantísimo — el tampón: apunta siempre el inicio y el fin de tu regla, y asegúrate de retirar el último tampón. Un tampón olvidado dentro de la vagina es más frecuente de lo que crees y puede causar infecciones serias, e incluso el peligroso síndrome del shock tóxico. Si tienes dudas, explora con tus dedos o acude a tu profesional: mejor comprobarlo que lamentarlo.

Métodos anticonceptivos

Hay muchas opciones y ninguna es "la mejor" para todo el mundo: la buena es la que mejor encaja contigo. Aquí las principales.

Barrera

Preservativo (él y ella)

El único método que además protege de las ITS. Masculino y femenino. Fácil, sin hormonas y sin receta.

Hormonal diario

Píldora

Anticonceptivo hormonal que se toma cada día. Muy eficaz si se usa bien. Requiere receta y seguimiento médico.

Hormonal

Anillo, parche e inyectable

Alternativas a la píldora sin toma diaria: el anillo vaginal (mensual), el parche (semanal) o la inyección.

Larga duración

Implante / chip

Una varilla bajo la piel del brazo que libera hormona durante varios años. Muy cómodo y muy eficaz.

Larga duración

DIU (de cobre u hormonal)

Dispositivo que coloca un profesional en el útero, dura años. No es abortivo: previene el embarazo. Lo hay de cobre (sin hormonas) y hormonal.

Permanente

Ligadura y vasectomía

Métodos definitivos para quien ya no desea tener hijos: ligadura de trompas (ella) o vasectomía (él).

Los preservativos —masculinos y femeninos— los tienes en la boutique, con envío discreto a casa.

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Para elegir el método que mejor se adapta a ti, consúltalo con tu médico, ginecólogo o centro de planificación familiar.

Si se rompe el preservativo o hay riesgo

Pasa muchísimo más de lo que crees, y no es el fin del mundo: hay que actuar con calma y rápido. Cuanto antes, mejor.

Si el preservativo se rompe o se sale, o has tenido una relación sin protección, existe la anticoncepción de urgencia. No es abortiva: actúa retrasando la ovulación, por eso cuanto antes la uses, más eficaz es (y no funciona si el embarazo ya se ha producido).

Hasta 72 h

Levonorgestrel

Píldora que se compra en farmacia sin receta. Mejor en las primeras horas tras la relación.

Hasta 120 h · 5 días

Ulipristal (ellaOne)

Píldora eficaz hasta 5 días después. También en farmacia sin receta.

Hasta 5 días

DIU de cobre

El método de urgencia más eficaz. Lo coloca un profesional y además te queda como anticonceptivo.

Después

La prueba de embarazo

Es fiable si la regla se retrasa más de 7 días (o ~3 semanas tras la relación). Apuntar tus fechas ayuda mucho a orientarte.

Si hay un embarazo no buscado, no estás sola y hay tiempo y opciones. Puedes acudir a tu centro de salud o de planificación familiar, sin juicios y con confidencialidad; en España la interrupción voluntaria del embarazo es legal y accesible hasta la semana 14. Lo importante es que te acompañe un profesional y decidas con calma e información.

Infórmate y protégete (ITS)

Son mucho más comunes de lo que parece, y muchas no dan síntomas. Aquí tienes las señales de cada una para reconocerlas; el diagnóstico y el tratamiento son cosa de tu profesional. Toca cada una para ver sus síntomas.

Bacteriana

Clamidia

A menudo sin síntomas. Cuando aparecen: flujo distinto, escozor al orinar o dolor en el bajo vientre; en ellos, secreción o molestia en el pene.

Bacteriana

Gonorrea

Puede no dar síntomas. Secreción amarillenta o verdosa, escozor al orinar, dolor pélvico; también molestias en garganta o recto.

Bacteriana

Sífilis

Una llaga indolora (chancro) en genitales, boca o ano; después, una erupción en la piel, incluidas palmas y plantas. Puede pasar desapercibida.

Viral

VPH (papiloma)

Casi siempre sin síntomas. A veces, verrugas genitales (pequeños bultos). Los tipos de riesgo no se notan: por eso importan las revisiones.

Viral

Herpes genital

Ampollas o llagas dolorosas en la zona genital, picor y escozor, a veces con fiebre o malestar. Suele repetir en brotes.

Viral

VIH

Al principio puede dar síntomas tipo gripe (fiebre, ganglios, cansancio) y luego pasar años sin ninguna señal. Por eso solo se sabe con la prueba.

Parásito

Tricomoniasis

A veces sin síntomas. Flujo abundante (a veces espumoso y con olor), picor, escozor y molestia al orinar.

Viral

Hepatitis B

Puede no dar síntomas; a veces cansancio, náuseas, dolor abdominal y color amarillo en piel y ojos.

Parásito

Ladillas

Picor intenso en la zona púbica, sobre todo de noche. Se pueden ver los piojos o sus huevos pegados al vello.

Viral

Molluscum

Pequeños bultitos redondeados, del color de la piel, con un hoyito en el centro e indoloros.

Bacteriana

Micoplasma / Ureaplasma

Muchas veces sin síntomas; puede dar escozor al orinar, molestias o flujo.

Muchas ITS —sobre todo la clamidia y la gonorrea— pueden no dar ningún síntoma. Puedes tenerla, sentirte perfectamente y transmitirla sin saberlo. Por eso, si tienes relaciones, hacerte pruebas de forma periódica es lo más sensato, aunque te encuentres bien.

El preservativo reduce mucho el riesgo, y muchas tienen buen pronóstico si se detectan a tiempo. El diagnóstico y el tratamiento los pone tu profesional sanitario; aquí solo te ayudamos a reconocer las señales y a dar el paso de consultar.

Si te diagnostican una ITS, avisa a tus parejas recientes para que puedan hacerse la prueba y tratarse. No es fácil, pero es un gesto de responsabilidad; incluso existen servicios que permiten hacerlo de forma anónima. Cortar la cadena de transmisión empieza por una conversación.

900 111 000

Cruz Roja — Info VIH e ITS

Información anónima, confidencial y gratuita sobre VIH e infecciones de transmisión sexual.

Prueba VIH/ITS

Cesida — dónde hacértela

Centros con pruebas gratuitas, anónimas y confidenciales: cesida.org/pruebavih

La violencia tiene muchas caras — y todas tienen amparo

La ley española nombra la violencia de dos formas distintas según quién la sufre. Conocer la diferencia ayuda a saber a qué recurso acudir. Pero que quede claro: la violencia es violencia sea quien sea la víctima.

Violencia de género

Ley Orgánica 1/2004
  • Es la que ejerce un hombre contra una mujer que es o fue su pareja.
  • Se juzga en juzgados especializados y con penas reforzadas por el componente de discriminación.
  • Recurso principal: el 016.

Violencia doméstica

Código Penal · art. 173
  • Es todo lo demás: mujer contra hombre, parejas del mismo sexo, y violencia entre familiares o convivientes.
  • Ejemplo: un hombre que agrede a su marido es violencia doméstica, no de género — pero sigue siendo delito con sus penas.
  • Recursos: 112 / 091, el 028 (ámbito LGTBI) y las Oficinas de Asistencia a las Víctimas.

La distinción es legal, no moral: la ley las nombra distinto y las tramita por vías diferentes, pero todas las víctimas tienen protección y recursos. Nadie merece vivir con miedo, sea cual sea su sexo, su orientación o su relación.

No estás solo/a. Pide ayuda

Gratuitos y confidenciales. Si estás en peligro inmediato, llama siempre al 112.

016

Violencia contra la mujer

Información y atención en todas sus formas. Gratuito, 24 h y no deja rastro en la factura. También 600 000 016 (SMS/WhatsApp).

028

Atención LGTBI

Servicio Arcoíris del Ministerio de Igualdad. Información y atención, también ante violencia intragénero.

900 22 22 92

Atenpro

Atención y protección telefónica para víctimas.

112 / 091

Emergencias · para cualquier víctima

Para hombres y parejas del mismo sexo, además de las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito (gratuitas, del Ministerio de Justicia).

Con honestidad: no existe un "016" específico para hombres; ellos y las víctimas en parejas del mismo sexo cuentan con el 112/091, las Oficinas de Asistencia a las Víctimas y el 028. Toda víctima merece ayuda.

Aviso importante. Toda la información de esta Guía Íntima es orientativa y educativa, y no sustituye el consejo, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Ante cualquier síntoma, molestia, duda o sospecha, acude a tu médico. En caso de urgencia, llama al 112.

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